La noche del sábado 18 de julio, un sismo de magnitud 5.1 con epicentro en el distrito de Chongos Bajo, provincia de Chupaca, afectó la región de Junín. Se reportaron daños en viviendas, centros educativos y de salud, así como cortes de energía eléctrica. Las autoridades activaron protocolos de emergencia.
La noche del sábado 18 de julio, un sismo de magnitud 5.1 sacudió la región de Junín, con epicentro en el distrito de Chongos Bajo, provincia de Chupaca. El evento se registró a las 21:24 horas, generando daños en infraestructuras públicas y privadas. Cámaras de seguridad y dispositivos de ciudadanos captaron el movimiento telúrico.
En el momento del sismo, se desarrollaba un concierto en un espacio público de la región. El espectáculo fue interrumpido cuando las vibraciones comenzaron a sentirse. En las grabaciones se observa la suspensión de la música, mientras los asistentes reaccionan al temblor y se escuchan gritos. Segundos después, el servicio de energía eléctrica se interrumpió y el lugar quedó a oscuras, lo que obligó a los organizadores y público a evacuar el recinto.
Las cámaras de seguridad instaladas en diferentes puntos urbanos de Junín captaron el instante del sismo. Un video muestra una calle donde una camioneta permanece estacionada; la imagen comienza a sacudirse, el vehículo se desplaza ligeramente y los postes de luz y cables eléctricos se balancean. Otra grabación corresponde a los exteriores de una vivienda, donde la cámara registra cómo la estructura vibra durante varios segundos, con paredes y ventanas temblando.
Tras el sismo, las autoridades locales y regionales informaron sobre daños en viviendas, colegios, centros de salud y otras edificaciones públicas. El movimiento telúrico ocasionó el colapso parcial de casas construidas con materiales precarios, así como fisuras en muros y techos. Equipos técnicos de defensa civil y municipalidades iniciaron la evaluación de daños.
El corte de energía eléctrica fue uno de los principales problemas reportados. Diversas zonas de Junín quedaron sin servicio eléctrico, dificultando las labores de rescate y atención a los damnificados. La suspensión del suministro afectó la comunicación, el acceso a servicios básicos y la seguridad en calles y viviendas durante las horas posteriores al evento.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), junto con el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), activó los protocolos de respuesta ante emergencias sísmicas. Brigadas de defensa civil, policía y serenazgo patrullaron las zonas más afectadas, mientras personal médico y ambulancias acudieron a los puntos donde se reportaron heridos y daños materiales. Las autoridades de salud de Junín movilizaron ambulancias, brigadistas y equipos de respuesta rápida para atender a los heridos y realizar la evaluación inicial de las necesidades médicas. Se instalaron puestos médicos de avanzada en las zonas críticas, y los hospitales de la región recibieron a quienes presentaban lesiones. Las acciones de monitoreo y asistencia se mantuvieron durante la noche y la madrugada.
El balance preliminar de daños elaborado por las oficinas de gestión del riesgo de desastres reporta afectaciones en viviendas, centros educativos y vías de comunicación. Cuadrillas técnicas de evaluación recorren los sectores impactados para identificar edificaciones inestables y establecer prioridades en la reconstrucción. El restablecimiento del suministro eléctrico avanza de forma progresiva, aunque persisten interrupciones en algunas zonas rurales. Los trabajos de limpieza y retiro de escombros comenzaron durante la madrugada, especialmente en áreas donde se produjo el colapso de paredes y techos. Se habilitaron refugios temporales para familias cuyos hogares resultaron inhabitables, y se distribuyeron insumos básicos como víveres, agua y mantas. La comunidad, en coordinación con las autoridades, participa en las tareas de recuperación.
El sismo de magnitud 5.1 registrado en Junín evidencia la importancia de fortalecer la cultura de prevención y la preparación frente a emergencias de origen natural. Las imágenes y videos difundidos muestran la vulnerabilidad de ciertas construcciones, lo que subraya la necesidad de mejorar los estándares de edificación y reforzar la infraestructura en zonas de riesgo sísmico. Las autoridades insisten en la importancia de realizar simulacros y mantener actualizados los planes de evacuación en escuelas, empresas y comunidades. A medida que avanzan las labores de evaluación y reconstrucción, la experiencia reciente refuerza la urgencia de implementar medidas de mitigación y educación en gestión del riesgo de desastres.
