El senador Luis Juez pedía la destitución del magistrado cuando un grupo de manifestantes interrumpió la sesión con gritos antisemitas. Fueron desalojados por la policía.
El juicio político contra el juez federal de Mar del Plata Alfredo López registró hoy una interrupción durante los alegatos finales. El senador Luis Juez, a cargo de la acusación, solicitaba la destitución del magistrado cuando un grupo de personas irrumpió en la sala con gritos antisemitas.
El presidente del tribunal, Marcelo Bartumeu Romero, ordenó la evacuación del recinto y la presencia policial para que el juicio continuara solo con asesores y miembros del Consejo y el Jurado de Enjuiciamiento. Los manifestantes, liderados por el dirigente Raúl Padró, permanecieron en la puerta del organismo lanzando gritos antisemitas y homofóbicos contra el Poder Judicial, hasta que fueron invitados a retirarse por la policía.
Durante el incidente, Juez declaró: “Yo me la banco” y bromeó: “Con el tamaño que tengo puedo ser patovica en un pelotero”. Los manifestantes le gritaban descalificaciones como “Insultó a las Malvinas y a la bandera” y hacían alusión al dominio del Estado de Israel sobre los funcionarios judiciales.
El jurado de enjuiciamiento contra López está conformado por el juez Bartumeu Romero, del Tribunal Oral en lo Criminal 25; el juez federal Néstor Barral, de la Cámara Federal de San Martín; las senadoras nacionales María Belén Monte de Oca (LLA Tierra del Fuego) y María Florencia López (Unión por la Patria La Rioja); los diputados nacionales Nicolás Mayoraz (LLA Santa Fe) y Christian Alejandro Zulli (Unión por la Patria Corrientes), y la abogada Ana Beatriz Fernández, de Rosario.
La fiscalía reclamó la destitución de López tras citar mensajes de su cuenta de la red social X que el acusado reconoció como propios. Se lo acusó de atacar a la comunidad judía, incitar al hostigamiento digital y difundir ideas conspirativas. La defensa, en cambio, habló de una “persecución ideológica” y se amparó en la libertad de expresión y la “independencia judicial”. Luego del dictamen de la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura, López presentó su renuncia, pero el Poder Ejecutivo no la aceptó.
El senador Juez afirmó: “Cuando nos tocó examinar su conducta en la comisión, nos planteamos si estábamos frente a la libertad de opinión que tiene cualquier ciudadano. Pero a medida que nos fuimos adentrando en la investigación de la causa, en ese órgano colegiado, plural, en el que coincidimos muy pocas veces, hubo una mirada unívoca, única. La conducta del juez López es absolutamente incompatible con lo que un ciudadano común espera de un juez federal”. Juez señaló que creyó que López iba a disculparse, algo que no sucedió.
La acusación mostró algunos de los 40 tuits que fundaron el dictamen, entre ellos una encuesta sobre “a quiénes son leales los judíos que residen en nuestra patria”, el pedido de retuits contra la “judiada (sic) interna y externa”, y la invitación a contestar “a estos fariseos” al aludir al Foro Argentino contra el Antisemitismo. Las denuncias contra López fueron presentadas el año pasado por Gabriel Camiser, apoderado de la DAIA; por la diputada Sabrina Ajmechet, presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo, y por los abogados Yamil Santoro y José Magioncalda de la Fundación Apolo.
La defensa de López afirmó que no hubo “actos discriminatorios contra la comunidad judía”, se quejó de que las agrupaciones se “arrogaron” el derecho de cuestionar a un magistrado “como si fuera en nombre de toda una colectividad” y criticó la “teatralización” de la acusación.
