El concepto de mascota oficial en la Copa del Mundo comenzó en Inglaterra 1966 con el león Willie. Desde entonces, cada edición ha presentado un personaje que refleja aspectos culturales, comerciales o ecológicos del país anfitrión.
El concepto de un personaje oficial para la Copa del Mundo nació en Inglaterra 1966 con el león Willie. Aquella creación de Reg Hoye no solo buscaba decorar los estadios británicos, sino también iniciar una veta comercial inédita a través de la venta de derechos de televisión y mercadotecnia interactiva.
Willie representaba la tradición del Reino Unido luciendo la camiseta de la Unión Jack. Su éxito financiero transformó la organización de los torneos de la FIFA, demostrando que un diseño gráfico amigable podía conectar la pasión del juego con el consumo masivo global de suvenires deportivos.
México 1970 introdujo a Juanito, un niño con sombrero de paja que reflejaba los estereotipos culturales de la época. Cuatro años más tarde, Alemania Occidental apostó por la dupla de Tip y Tap, dos hermanos que simbolizaban la unión territorial en plena vigencia de la Guerra Fría continental.
Argentina 1978 mantuvo la tendencia de la figura infantil con Gauchito, un niño con vestimenta rural tradicional que portaba un rebenque. El diseño fue realizado por el estudio de Manuel García Ferré, un ícono de la animación local, aunque recibió críticas por su similitud visual con Juanito.
España 1982 rompió el molde antropomórfico al presentar a Naranjito, una fruta que representaba el principal producto de exportación agrícola del país ibérico. Creado por los publicistas María Dolores Salto y José María Martín, el personaje humanizado generó una serie animada de televisión propia.
México retomó la temática culinaria con Pique en 1986, un chile jalapeño con bigote y sombrero de mariachi. Esta insistencia en los clichés locales causó controversia en los sectores artísticos mexicanos, que reclamaban representaciones históricas más profundas de las culturas prehispánicas.
Italia 1990 propuso la ruptura conceptual más drástica de la historia con Ciao. Diseñado por Lucio Boscardin, consistía en una estructura de cubos con los colores de la bandera italiana y una cabeza de balón, alejándose definitivamente de las figuras simpáticas y caricaturescas del pasado.
Estados Unidos 1994 regresó a lo seguro con Striker, un perro futbolista creado por los estudios de animación de Warner Bros. La elección de una mascota doméstica buscaba acercar el deporte al público norteamericano, un mercado que todavía se mostraba ajeno a la fiebre del balompié mundial.
Francia 1998 consolidó el éxito comercial masivo mediante el gallo Footix, obra del diseñador gráfico Fabrice Pialot. Según el libro La historia comercial de los Mundiales, esta ave generó ingresos récord por licencias y se convirtió en un amuleto valorado por la población local francesa.
Corea-Japón 2002 ingresó al nuevo milenio con los Spheriks: Ato, Kaz y Nik. Estas criaturas futuristas hechas de energía computarizada habitaban en la «Atmozona» y contaron con su propia serie de televisión en animación tridimensional, reflejando el auge tecnológico del continente asiático.
Alemania 2006 presentó a Goleo VI, un león de peluche creado por la compañía de Jim Henson, acompañado por Pille, una pelota parlante. El diseño generó polémica debido a que el león no poseía vínculos biológicos con la fauna germana y la empresa fabricante sufrió graves problemas financieros.
Sudáfrica 2010 introdujo a Zakumi, un leopardo con cabello verde pintado para camuflarse en el césped de las canchas. El nombre combinaba «ZA», las siglas del país anfitrión, con «Kumi», término que significa diez en varias lenguas africanas, aludiendo al año de la competencia internacional.
Brasil 2014 utilizó la ecología como bandera con Fuleco, un armadillo de tres bandas en peligro de extinción. El término fusionaba las palabras fútbol y ecología, buscando concientizar a las audiencias globales sobre la preservación de la biodiversidad en la región del Amazonas sudamericano.
Rusia 2018 eligió mediante votación popular por internet al lobo Zabivaka, cuyo nombre se traduce literalmente como «el que anota». Diseñado por la estudiante Ekaterina Bocharova, el personaje destacaba por sus gafas deportivas y su actitud dinámica adaptada a las redes digitales modernas.
Qatar 2022 cerró este ciclo histórico con La’eeb, un turbante tradicional flotante que habitaba el «mascotiverso». Su diseño rompió las leyes de la física al no poseer extremidades, presentándose como una entidad espiritual que celebraba la destreza futbolística en el Golfo Pérsico.
El mundial actual, que comenzó el 11 de junio y finalizará el 19 de julio, tiene como mascotas oficiales a Maple, Zayu y Clutch, un alce, un jaguar y un águila calva que celebran las tradiciones culturales de Canadá, México y Estados Unidos (los países anfitriones), respectivamente.
