La gata Choupette, mascota del diseñador alemán Karl Lagerfeld, no ha recibido la herencia millonaria que él prometió dejarle, según declaraciones de su cuidadora. Siete años después de la muerte de Lagerfeld, la situación legal del testamento sigue sin resolverse.
El 19 de febrero de 2019, el diseñador alemán Karl Lagerfeld falleció a causa de un cáncer. Desde entonces, se reportó que su gata Choupette, una Birmana de ojos azules, heredaría una suma estimada en hasta 150 millones de libras esterlinas. Además, se informó que Lagerfeld había dispuesto un monto de aproximadamente 1,5 millones de dólares para garantizar el lujo de la felina. Sin embargo, hasta el momento, nada de eso se ha materializado.
Françoise Caçote, el ama de llaves designada por Lagerfeld como cuidadora permanente de Choupette, declaró a la revista The Atlantic: “Quiero ser completamente transparente: hoy no hemos recibido absolutamente nada”. Caçote trabaja a tiempo parcial para costear los gastos de la gata mientras espera que se resuelva el enredo legal en torno al testamento.
Durante su vida junto a Lagerfeld, Choupette tuvo dos doncellas personales, viajó en jet privado, participó en campañas publicitarias y comió en vajilla fina. El diseñador afirmó que la gata había acumulado más de tres millones de dólares solo en 2014 gracias a contratos comerciales.
Actualmente, Choupette vive en un departamento en París con Caçote, su marido y el hijo adolescente de la pareja. Caçote explicó: “Dada la situación, he tenido que contratar abogados costosos para reclamar la herencia a mi nombre y garantizar que se respeten debidamente los deseos de Karl”. Y agregó: “Mientras tanto, hago todo lo posible por honrar sus deseos, especialmente que Choupette no le falte nada”.
El único bien que Lagerfeld habría cedido antes de morir es el departamento donde residen, aunque su transferencia arrastró obligaciones fiscales sin resolver en Francia. El retraso en la liquidación del patrimonio responde a una disputa con las autoridades tributarias francesas, agravada por la desaparición de Lucien Frydlender, contador del diseñador durante 30 años y presunto ejecutor del testamento, quien habría muerto en Israel en 2024.
Según la revista alemana Bunte, a finales de 2025 el testamento fue impugnado por una parte no identificada, lo que podría permitir que parientes de sangre de Lagerfeld reclamen la herencia si el testamento es declarado inválido. Lucas Bérullier, agente de Choupette y director de My Pet Agency, declaró que la gata no tiene una cuenta bancaria millonaria a su nombre: “La ley es la ley. Un gato no puede ser titular de una cuenta bancaria”.
Choupette mantiene una actividad comercial modesta con colaboraciones con la marca LucyBalu, Maisons du Monde y una participación en la versión francesa de la película Los Pitufos. Caçote afirmó que la gata “está tomando una siesta tranquila”. Choupette tiene 14 años; la expectativa de vida de un gato Birmano es de entre 12 y 16 años, aunque puede vivir hasta 20 con cuidados adecuados.
