La glándula tiroides regula el metabolismo y afecta funciones como el crecimiento, la respiración y la digestión. Un endocrinólogo detalla aspectos clave sobre su funcionamiento y posibles alteraciones.
La tiroides es una glándula situada delante y a los lados de la tráquea y de la parte inferior de la laringe. Se encarga de regular el metabolismo y su funcionamiento afecta a la mayor parte de las funciones vitales, como el crecimiento, la respiración, la frecuencia cardiaca, la digestión o el mantenimiento de la temperatura corporal. Así lo explicó Antelm Pujol, médico endocrinólogo, en una publicación en sus redes sociales.
Pujol detalló que la tiroides regula la composición corporal, es decir, “cantidad de masa muscular, cantidad de grasa y también retención de líquidos”. Además, mencionó que un mal funcionamiento de esta glándula puede estar detrás de casos de cansancio no explicado por otros factores, alteraciones en el ciclo menstrual, problemas de fertilidad, baja líbido en los hombres o bajadas en los niveles de testosterona, así como alteraciones en los procesos digestivos o articulares.
El endocrinólogo señaló que “entre el 10 y el 15% de la población puede tener alguna alteración tiroidea”. Las elevaciones de anticuerpos antitiroideos, como los de la enfermedad de Hashimoto, se producen años antes de que aparezca la alteración de la función del tiroides. Detectar estos anticuerpos, según Pujol, permite identificar a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar hipotiroidismo en el futuro.
Pujol también indicó que las mujeres tienen entre cinco y ocho veces más riesgo de padecer hipotiroidismo que los hombres. Recomendó a sus seguidores vigilar los cambios que puedan notar, dada la frecuencia de esta enfermedad. “Conocer información sobre tu tiroides es conocer información sobre tu salud para mejorar no solo los valores que vemos en la analítica, sino sobre todo tu calidad de vida”, afirmó.
El hipotiroidismo es una enfermedad en la que la glándula tiroides produce menos hormonas tiroideas de las necesarias, lo que enlentece el funcionamiento general del organismo, según la Clínica Universidad de Navarra. Las hormonas T4 y T3 regulan el metabolismo y múltiples funciones del cuerpo. Cuando sus niveles bajan, el cuerpo funciona más lento y se afectan sistemas como el cerebro, el corazón y la digestión. La hipófisis controla la tiroides al liberar TSH; en el hipotiroidismo, la glándula no responde y no produce suficientes hormonas.
La instauración de los síntomas suele ser lenta y progresiva. Entre los más habituales figuran cansancio, intolerancia al frío, disminución de memoria, apatía o depresión, piel o cabello secos y quebradizos, fragilidad de las uñas, palidez, aumento de peso, estreñimiento y somnolencia excesiva.
La falta de hormonas tiroideas puede evolucionar en casos extremos a insuficiencia cardíaca, edema generalizado (mixedema) o insuficiencia respiratoria. La Clínica Universidad de Navarra advirtió que, de forma ocasional, puede derivar en coma mixedematoso, con pérdida de conciencia y elevada mortalidad.
