El grupo de exiliados y opositores presentó una hoja de ruta con ocho pilares para una ‘Apertura Acordada’ que incluye diálogo interno y normalización con Estados Unidos.
El grupo ‘Cuba Próxima’, conformado por cubanos en el exterior y en la isla, presentó una propuesta política denominada ‘Apertura Acordada’, orientada a una transición política y económica en Cuba. La iniciativa fue difundida a través del Centro de Estudios sobre el Estado de Derecho.
Según el documento, ‘Cuba se halla hoy ante un punto de inflexión histórica. La crisis sistémica —manifestada en un colapso energético crónico, inseguridad alimentaria y una fractura del tejido social— ha desbordado al modelo actual’. El grupo sostiene que ‘el cambio profundo, integral y ordenado es un imperativo ético y de seguridad nacional’.
La ‘Apertura Acordada’ propone una ‘transición transaccional, basada en el realismo político, que sustituya la confrontación por un proceso de pasos recíprocos, verificables y con garantías internacionales’. La estrategia se articula en dos procesos simultáneos: un Diálogo Soberano Multiactor interno y una Normalización Estratégica con los Estados Unidos y la comunidad internacional.
La hoja de ruta contempla ocho pilares: garantía plena de derechos humanos; Estado de derecho democrático y social con separación de poderes; igualdad de oportunidades; organismos públicos eficientes; economía libre con responsabilidad social; centralidad de la cuestión laboral; servicios universales; y más soberanía y neutralidad estratégica.
En el plano interno, el grupo auspicia la ‘liberación de los presos políticos’ y apoya una ‘Ley de Amnistía y Despenalización del Disenso’, así como el establecimiento de una Mesa de Negociación Política entre el gobierno cubano y actores de la sociedad civil. También propone un programa de estabilización económica que incluya la eliminación de restricciones al sector privado y garantías jurídicas para la inversión.
Respecto a Estados Unidos, se plantea el levantamiento del cerco energético, la flexibilización de restricciones de viaje y remesas, la apertura del mercado estadounidense a empresas privadas cubanas, y apoyo a un plan de financiamiento internacional para seguridad alimentaria y rescate energético.
El grupo solicita ‘una mediación técnica y política de alto nivel’ de democracias latinoamericanas, la Unión Europea y países miembros como garantes del cumplimiento de los acuerdos. Además, sostiene que ‘la transición requiere que el estamento militar y administrativo actual perciba una alternativa segura’ y que ‘la justicia transicional promueva la reconciliación y no la persecución’.
Ante eventuales elecciones libres, Cuba Próxima se compromete a impulsar una agenda de transición que incluya un marco constitucional democrático provisional, leyes de necesidad inmediata y condiciones para la estabilidad. El documento está firmado por Roberto Veiga (director), Michel Fernández (vicedirector), Lennier López (supervisor académico), Alexander Hall Lujardo, David Corcho, Ileana de La Guardia, Jorge Masetti, Julio Antonio Fernández Estrada, Mario Valdés Navia, Massiel Rubio, Pavel Vidal y Teresa Díaz-Canals.
