La Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) denunció que el grupo criminal Los Ardillos mantiene vínculos con políticos y empresas mineras para explotar minerales críticos en Guerrero, mientras la violencia ha desplazado a más de 1.200 personas.
Derivado de la jornada violenta en Chilapa, Guerrero, la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) compartió un comunicado en el que señala a Los Ardillos como la organización criminal responsable de los diferentes ataques en la zona.
En el informe compartido el 15 de mayo, señala que el grupo delictivo realizó ataques contra comunidades de la montaña baja, afectando a miembros de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores y el Concejo Indígena Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ).
Las agresiones provocaron que los pobladores tuvieran que abandonar sus hogares; según los registros de la organización, el número de personas desplazadas asciende a más de 1.200.
Además de señalar que los grupos delictivos cuentan con armamento de alto nivel como drones, mientras que las autodefensas tienen armas de caza, el informe destaca el interés por los recursos naturales de la región.
El reporte hace referencia a los denominados minerales críticos, los cuales son materias primas usadas para la generación de energía renovable y la producción de tecnologías no contaminantes, según destaca el Foro Intergubernamental sobre Minería (IFG). La OCSS argumenta que son relevantes para las armas usadas en guerras.
El informe de la OCSS destaca que las empresas mineras tienen interés en el control, penetración, expulsión, desorganización y aniquilamiento de organizaciones indígenas con la finalidad de maximizar ganancias. “Despojan para acumular más ganancias. Esa ha sido una de las funciones de los grupos de la delincuencia”, se lee en el texto.
De igual manera, añaden los vínculos de organizaciones delictivas con políticos. “Grupos como Los Ardillos no solo trabajan para los capitalistas, también para los políticos. En todos los partidos, hay políticos que tienen relaciones con este tipo de grupos delincuenciales”, señala el comunicado.
Los registros de la OCSS indican que de 2015 a la fecha han ocurrido 81 asesinatos y 25 desapariciones en contra de elementos del CIPOG-EZ.
Por otra parte, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, destacó que la violencia en la región se debía a los conflictos entre Los Ardillos y Los Tlacos.
El informe de las organizaciones indígenas también pide que se le regrese la protección a Jesús Plácido Galindo, dirigente del CIPOG-EZ. En una entrevista con Radio Fórmula, Galindo argumentó que la violencia entre Los Ardillos y Los Tlacos tiene como objetivo desplazar a las comunidades indígenas. “Nosotros tenemos oro en nuestro territorio, tenemos plata, tenemos agua, tenemos bosque. Y, pues hay que despoblar a la población para que los sicarios sea la fuerza que entre por las empresas mineras en nuestra región”, comentó.
