El intercambio bilateral alcanzó los USD 3.290 millones en el primer trimestre del año, impulsado por el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la flexibilización de sanciones.
El comercio entre Estados Unidos y Venezuela creció un 22,7% en los tres meses posteriores a la captura del ex dictador venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. Las relaciones bilaterales entre Caracas y Washington regresaron a su estatus diplomático y la administración del presidente Donald Trump amplió su vínculo comercial con el país caribeño.
El intercambio bilateral alcanzó los USD 3.290 millones en el primer trimestre del año, frente a los 2.680 millones registrados en el mismo periodo de 2025, según informó la Cámara de Comercio e Industria Venezolano-Estadounidense.
Las exportaciones de Venezuela a Estados Unidos sumaron USD 1.800 millones de dólares, de los cuales el 96,5% correspondió a ventas de petróleo crudo, según cifras de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos.
Washington y Caracas restablecieron relaciones diplomáticas en marzo, tras el derrocamiento de Maduro el 3 de enero durante una operación de fuerzas especiales estadounidenses en la capital venezolana. El presidente estadounidense, Donald Trump, respaldó a la presidenta encargada Delcy Rodríguez para asumir el liderazgo del país e incentivó una oleada de inversiones sobre el sector energético venezolano.
Rodríguez, tras asumir el cargo, dispuso el fin del control estatal sobre el sector petrolero para atraer capital extranjero. Estados Unidos, por su parte, relajó varias sanciones sobre la industria petrolera venezolana y concedió licencias a empresas extranjeras para operar en el país. Varias compañías petroleras estadounidenses firmaron acuerdos con el Estado venezolano, que también liberalizó su código minero.
El café se posicionó como el segundo producto de exportación más relevante de Venezuela a Estados Unidos. Entre los principales productos importados desde Estados Unidos figuran cereales, equipos eléctricos y alimentos para animales.
En el marco del desarrollo de las relaciones bilaterales, la ministra de Transporte de Venezuela, Jacqueline Faría, y el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, mantuvieron el lunes una reunión para avanzar en la ampliación de la conectividad aérea entre ambos países, reanudada oficialmente en abril tras siete años de suspensión, así como en el fortalecimiento de las exportaciones de energía.
Faría informó en redes sociales que durante el encuentro se definieron “puntos críticos” para la hoja de ruta conjunta, que incluyen la “elevación de la categoría de aeropuertos y aerolíneas”, lo que permitiría habilitar más frecuencias y destinos hacia Estados Unidos y otros países. A su vez, dialogaron sobre la posible adquisición de nuevas unidades de autobuses y el contacto directo con proveedores estadounidenses para la compra de repuestos especializados.
“Estamos enfocados en la modernización de nuestros muelles y el sistema de dragado en los puertos nacionales. Queremos fortalecer nuestras capacidades para un intercambio ágil y seguro de carga y servicio postal”, señaló la ministra. Subrayó la importancia de levantar las sanciones y contar con mayor libertad en las licencias para avanzar hacia una “eficiencia total”.
“Venezuela está lista para trabajar, pero necesitamos suministros confiables y el acceso soberano a repuestos originales para nuestro sistema Metro y la flota de autobuses adquiridos por el Gobierno nacional”, añadió Faría.
Por su parte, Barrett calificó la reunión como “productiva” y destacó el abordaje de la “ampliación de las exportaciones de energía”. El diplomático señaló que el progreso económico actual sienta bases para avanzar en el plan de tres fases del presidente estadounidense, Donald Trump, orientado a la estabilización, recuperación y transición económica en Venezuela.
El pasado 30 de abril, el primer vuelo comercial directo entre Estados Unidos y Venezuela, operado por American Airlines, aterrizó en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, cerca de Caracas, tras siete años de suspensión. Faría anticipó que esperan recibir más de 100.000 pasajeros con la nueva ruta y transformar a Venezuela en un “eje de conexión” regional.
(Con información de AFP y EFE)
