El ex entrenador del Paris Saint-Germain explicó en una entrevista las diferencias tácticas entre Lionel Messi y Kylian Mbappé, y cómo esa incompatibilidad afectó el rendimiento del equipo.
En una entrevista que se volvió viral este martes, Mauricio Pochettino profundizó sobre su etapa como director técnico del París Saint-Germain. El santafesino describió la convivencia táctica entre Lionel Messi y Kylian Mbappé, asegurando que sus estilos de juego representaban polos opuestos que hacían casi imposible un equilibrio colectivo en la cancha.
Según el entrenador argentino, el conflicto nacía de las naturalezas futbolísticas de ambos cracks. Mientras que Messi buscaba construir el juego desde abajo, con asociaciones cortas, pases filtrados y gambetas en espacios reducidos, la estrella francesa exigía una verticalidad absoluta. Para el rosarino, la pelota era un fin de construcción; para el francés, una herramienta de velocidad.
«Si jugábamos para Mbappé, no podíamos jugar para Messi. Y viceversa», sentenció Pochettino. El técnico explicó que cuando el equipo se replegaba para que Kylian aprovechara su zancada, se anulaba la capacidad de Leo de manejar los hilos. En cambio, cuando el PSG se instalaba en campo rival para asociar al capitán argentino, el francés perdía su arma principal: el campo abierto.
Esta incompatibilidad no solo era un dolor de cabeza para el cuerpo técnico, sino que generaba reclamos internos. Pochettino recordó que cuando el equipo se adaptaba al ritmo pausado y cerebral de Leo, el propio Mbappé manifestaba su frustración al no poder explotar su gran cualidad, que es correr. La convivencia de estas dos potencias terminó siendo un «juego de suma cero» donde uno brillaba a costa del otro.
Las declaraciones llegan en un momento delicado para el delantero francés, quien hoy enfrenta una resistencia masiva en el Real Madrid. Las palabras del ex DT del Tottenham parecen confirmar que el problema de Kylian no es solo de adaptación, sino de una estructura táctica que, al igual que en París, hoy lo tiene bajo la lupa de los hinchas y el periodismo.
