Fundado en 1907 por la familia Mayol, este pequeño pueblo del partido de Tres Arroyos conserva viviendas de estilo obrero catalán, un conjunto de casas invertidas y una historia ligada al ferrocarril y la agricultura.
San Mayol, en el partido de Tres Arroyos, provincia de Buenos Aires, fue fundado en 1907. Su trazado, a gran escala, fue obra del ingeniero Jorge Mayol, hijo de los terratenientes Felipe Mayol de Senillosa y María Luisa Crámer Lezica, propietarios de unas 24.000 hectáreas adquiridas hacia 1895.
Una de sus principales particularidades es que las viviendas fueron construidas pegadas entre sí y de dos plantas, algo inusual en medio del campo. Destaca la “Esquina Catalana”: siete casas en hilera sobre la calle principal, inspiradas en las casas obreras de Cataluña. Los Mayol mantenían vínculos con Europa: veraneaban en Biarritz y Arsinda Mayol Crámer se casó con el catalán Francisco Masferrer, quien junto a ella dio forma a estas edificaciones. Los balcones de hierro forjado, los portones de madera con terminaciones trapezoidales o hexagonales y el gran arco que conducía al patio común son detalles característicos.
En 1936, Paco y Arsinda construyeron el casco de la estancia, al que llamaron Ma Llar (‘mi hogar’ en catalán), de estilo aristocrático pero sin excesos. Otro sector llamativo es el bloque de tres propiedades conocido como “casas inversas”, cuya orientación original es contraria a la actual. El nombre surge porque, al ceder los propietarios parte del patio para el tendido eléctrico, los contrafrentes se convirtieron en fachadas.
Felipe Mayol donó los terrenos para la estación de ferrocarril. Tras su muerte en 1926, su viuda mandó construir la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, proyectada por Jorge Mayol e inaugurada en 1933. Alberga una imagen traída de Francia y fue declarada edificio histórico por la ordenanza municipal 5892/08; pertenece a la diócesis de Bahía Blanca y depende de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Tres Arroyos.
Desde 1923, la firma Tavelli Hermanos fue clave en la economía local, dedicada al acopio de cereales y con almacén, ferretería, corralón, carnicería, peluquería, bar y hotel. También existió el hotel San Mayol, construido por Jorge. En 1932 se fundó la Cooperativa Agrícola Limitada San Mayol, que funcionó hasta 1987, cuando fue absorbida por la Cooperativa Agraria de Tres Arroyos Ltda. El tren dejó de pasar en los años 80, lo que llevó al cierre del almacén y luego del acopio de cereales.
Hacia 2012, Javier Campo Kihn, Carolina Goicochea y Ezequiel Lanza i Altisent, junto con miembros de la comunidad, presentaron un plan de desarrollo turístico que incluyó la creación de un museo histórico, hoy abierto al público. En 2015, Ezequiel quedó al frente de Espardenya (‘alpargata’ en catalán), asociación que promueve visitas a pie. “Los habitantes siguen rondando los 50 o 60, pero ya contamos con la posibilidad de organizar jornadas completas con servicio de comida y alojamiento”, señala.
