El exfutbolista brasileño, absuelto de una condena por agresión sexual, compartió su testimonio de fe ante más de 35.000 personas en el estadio Metropolitano de Madrid.
El exfutbolista brasileño Dani Alves fue una de las atracciones del evento religioso The Change Madrid 2026, que se llevó a cabo el pasado sábado 2 de mayo en el estadio Metropolitano de Madrid. Del encuentro participaron más de 35.000 personas, según medios españoles.
Durante el evento, el exjugador, que estuvo 14 meses en prisión preventiva por una causa de agresión sexual de la que fue absuelto en marzo de 2025, actuó como predicador cristiano. Alves compartió su testimonio centrado en la fe y en cómo atravesó ese período.
“Estuve 14 meses en la cárcel, ahí Cristo me hizo libre”, expresó, en una de sus frases más destacadas. También dijo: “No sé qué cárceles están enfrentando ustedes, pero Cristo romperá esas cárceles y muros”. En otro momento, afirmó: “Ya sabes que estuve en prisión. Cuarenta años, para ser exactos. Pero en prisión, Cristo me liberó”.
Alves reflexionó sobre el impacto espiritual en su vida: “Cuando tienes a Cristo eres criatura nueva y las cosas viejas pasan”. Y profundizó: “Yo lo he perdido todo, pero al perderlo todo encontré a Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores”.
El mensaje tuvo un tono enfático hacia el final: “Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí”, afirmó, y cerró con una advertencia dirigida al público: “La vida es corta y hay que vivirla. Sí, pero el infierno es eterno y hay que evitarlo”.
Más allá de este presente ligado a la religión, el brasileño continúa vinculado al fútbol. A principios de este año, se confirmó que se convirtió en uno de los propietarios del Sporting São João de Ver, club que milita en las categorías inferiores de Portugal.
La vida de Dani Alves tuvo un vuelco en los últimos años. En enero de 2023 se retiró del fútbol en Pumas de la UNAM, de México. En 2024 fue condenado a cuatro años y medio de cárcel por un presunto delito de agresión sexual a una joven en la discoteca Sutton de Barcelona el 30 de diciembre de 2022, además de una indemnización de 150.000 euros y restricciones de acercamiento. Sin embargo, en marzo de 2025, tras 14 meses en prisión preventiva, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña revocó la sentencia, dejándolo en libertad.
