Veinte años después de su estreno, la serie Malcolm vuelve con una minitemporada de cuatro episodios. Los actores Frankie Muniz, Christopher Masterson y Justin Berfield comparten cómo fue retomar sus personajes y por qué el proyecto estuvo a punto de no concretarse.
El siglo XXI recién comenzaba cuando, en enero de 2000, llegó el estreno de Malcolm, una serie que marcó un quiebre en las comedias familiares. Hasta 2006, y tras 151 episodios, la sitcom gozó de un éxito sostenido. Por eso, el regreso de esos personajes, 20 años después, en una minitemporada de cuatro episodios titulada Malcolm: la vida sigue siendo injusta, es motivo de celebración.
En una charla con LA NACION, Frankie Muniz, Christopher Masterson y Justin Berfield confesaron qué significó volver a ese universo. La serie gira en torno al caos de la vida familiar de los Wilkerson, con Hal (Bryan Cranston), Lois (Jane Kaczmarek) y sus hijos: Francis (Masterson), Reese (Berfield), Malcolm (Muniz), Dewey (originalmente Erik Per Sullivan, ahora Caleb Ellsworth-Clark) y Kelly (Vaughan Murrae).
“Es casi un cliché, pero cuando estuvimos en el set sentí que había pasado apenas una semana”, dijo Muniz. “Nos sentimos como una familia, y más al ponernos de nuevo en personaje”.
Para Berfield, volver a ser Reese fue un desafío: “Estaba muy nervioso, no actué mucho después de la serie. No sabía si memorizaría mis líneas, pero trabajar con el director Ken Kwapis y el creador Linwood Boomer lo hizo más sencillo”.
Masterson agregó: “Regresar era especial. Queríamos hacer algo divertido. Había cambios tras veinte años y nuevos personajes, pero al repasar el guion todo encajó”.
En los nuevos episodios, el mayor cambio es Leah (Keeley Karsten), la hija preadolescente de Malcolm, quien no ve a sus padres desde hace tiempo. La fiesta de aniversario de Hal y Lois lo obliga a reunirse con su familia. “Los fans y yo estábamos intrigados por saber qué había pasado con Malcolm. Cuando vi el guion y descubrí que tenía una hija, me encantó”, señaló Muniz. “Keeley es una actriz impresionante. Fue increíble verme como papá”.
Los tres actores coincidieron en que fue emotivo y divertido volver a trabajar juntos. Aunque las bromas pesadas persistieron —“Había quienes no podían grabar en ese clima”, reveló Masterson—, todos pensaron que este regreso no se concretaría. “Desconfié, porque hubo amagues. Cuando dijeron ‘ya hay guion’, pensé que ya lo había escuchado”, dijo Masterson. Berfield, en cambio, sintió euforia: “Cuando llegó el mail de Disney dando luz verde, dije: ‘¡Estoy listo!’”.
