Según un informe de la Fundación Protejer, la producción textil cayó un 33% interanual en febrero de 2026 y acumula más de dos años de retroceso, con elevada capacidad ociosa y pérdida de empleos.
El sector textil en Argentina atraviesa una crisis profunda, según los últimos datos disponibles. La producción industrial textil registró una contracción interanual del 33% en febrero de 2026 y del 36% en comparación con el mismo mes de 2023, de acuerdo con el informe de la Fundación Protejer.
El documento señala que la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado cayó un 18% respecto a 2025 y un 20% en relación con 2023. Además, se advierte que el sector presenta niveles históricamente elevados de capacidad ociosa: en promedio, 6 de cada 10 máquinas textiles permanecieron paradas durante 2024/2025, llegando a 7 de cada 10 en los últimos meses.
La fundación destaca que estas cifras son especialmente preocupantes si se considera que el período 2021-2023 fue un ciclo récord de inversiones en maquinaria y modernización tecnológica, que hoy convive con niveles de utilización extremadamente bajos, lo que evidencia dificultades en las fábricas para afrontar costos.
Entre las causas de la crisis, Protejer señala la debilidad del consumo interno, asociada a la pérdida de poder adquisitivo y al deterioro del mercado laboral, así como la brusca apertura comercial y desregulación de las importaciones. Durante 2025, las importaciones de ropa y confecciones de hogar crecieron un 185% en cantidades, muchas a valores históricamente bajos, lo que sugiere condiciones de competencia desleal.
En cuanto al empleo, a diciembre de 2025 se perdieron más de 20.700 puestos de trabajo registrados en la cadena textil, indumentaria, cuero y calzado respecto a fines de 2023, una caída del 17%. Asimismo, se perdieron más de 659 empresas registradas, equivalentes al cierre del 11% de los establecimientos productivos del sector.
