Un tribunal laboral de Brasil ordenó retirar al fabricante chino de automóviles de la denominada ‘lista sucia’, tras considerar que su inclusión podría haber sido ilegal. La medida es provisional y apelable.
Un tribunal laboral de Brasil emitió una orden judicial que excluye, de manera provisional, al fabricante de automóviles chino BYD del Registro de Empleadores que sometieron a trabajadores a condiciones análogas a la esclavitud, conocido popularmente como la «lista sucia». La decisión se produce apenas un día después de que se conociera la inclusión de la empresa en el listado.
El juez Luiz Fausto Marinho de Medeiros determinó la exclusión «provisional» del nombre de BYD hasta que se dicte una resolución definitiva. La orden, fechada este miércoles, indica que incluir a la empresa en la lista fue posiblemente ilegal, ya que la decisión se basó en la premisa de que BYD era el verdadero empleador de los trabajadores. Según la agencia Reuters, la decisión es apelable.
La firma fue incorporada al caso en 2024, relacionado con un contratista que empleó a 163 trabajadores para la construcción de la planta de BYD en Camaçari, estado de Bahía. Según los informes, algunos de esos trabajadores tenían contratos que estipulaban la entrega de sus pasaportes, el envío directo de la mayor parte de sus salarios a China y el pago de un depósito de casi 900 dólares, recuperable solo después de seis meses de trabajo. Las autoridades describieron sus condiciones de alojamiento como «degradantes».
En su momento, las autoridades brasileñas afirmaron que BYD era, en última instancia, responsable de las condiciones de los trabajadores (el total de rescatados ascendió a 224), ya que debía supervisar a sus contratistas. Más allá del daño reputacional, estar en la lista impide a las empresas obtener ciertos tipos de préstamos de bancos brasileños.
BYD Brasil no respondió al pedido de comentarios solicitado por medios locales, tal como tampoco lo hizo el Gobierno a través de sus voceros oficiales. La empresa había declarado anteriormente que no tenía conocimiento de ninguna infracción hasta que los medios brasileños publicaron informes a finales de noviembre de 2024.
