Profesionales denuncian una fuerte reducción de ingresos tras una nueva resolución del organismo, mientras que desde la obra social aseguran que la medida busca ordenar el sistema y mejorar los ingresos fijos.
Los médicos de cabecera del PAMI iniciaron este lunes un paro de 72 horas en todo el país, en rechazo a la Resolución RESOL-2026-1107-INSSJP, firmada el 9 de abril por el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP-PAMI). La normativa modificó el Nomenclador Común y el modelo prestacional para estos profesionales, generando un conflicto que se extenderá hasta el miércoles inclusive.
Según denuncian los médicos agrupados en la Asociación Profesionales Programa Atención Médica Integral Y Afines (APPAMIA), los cambios implican la eliminación de incentivos y prestaciones variables, lo que derivaría en una caída superior al 50% en sus ingresos. Estimaciones de delegados indican que remuneraciones que rondaban los $3.800.000 podrían reducirse a valores entre $1.200.000 y $1.600.000. «Sin honorarios dignos no hay salud de calidad», sostienen desde la asociación, y exigen que se deje sin efecto la resolución.
La medida establece la unificación y actualización del nomenclador prestacional, incrementa el valor de la cápita por afiliado y elimina un incentivo económico para formación de posgrado. Los profesionales, que trabajan bajo modalidad contractual, también asumen los costos de sus consultorios y advierten que las condiciones fueron modificadas sin una renegociación previa.
Desde el PAMI, en cambio, defendieron la medida y aseguraron que el cambio apunta a ordenar el sistema prestacional. Explicaron que el valor de la cápita se incrementó de $946 a $2100, lo que implica una mejora en el ingreso fijo. Como ejemplo, indicaron que un médico con 800 cápitas pasaría de percibir $756.800 a $1.680.000, un aumento del 121%. «El aumento del ingreso fijo es una medida que busca ordenar y proyectar la inversión del Instituto en esta materia», agregaron, señalando que también se busca simplificar procesos administrativos.
El conflicto genera preocupación por el impacto en la atención primaria de jubilados y pensionados. Desde APPAMIA alertaron que este escenario podría derivar en una salida significativa de médicos del sistema. Paralelamente, se reportan tensiones en el pago de prestaciones a clínicas privadas y proveedores, lo que podría afectar la disponibilidad de servicios como prótesis de cadera.
