El dirigente cordobés, elegido por consenso, se convirtió en el primer presidente de la UAR oriundo del interior del país en décadas. Su plan se centra en intensificar el crecimiento del rugby a nivel nacional y clubes.
Félix Páez Molina asumió el 26 de marzo como nuevo presidente de la Unión Argentina de Rugby (UAR), convirtiéndose en el primer cordobés en ocupar el cargo. Su elección se dio en el marco del acuerdo tácito entre Buenos Aires y el Interior para alternar la presidencia y repartir equitativamente la Mesa Directiva, sin necesidad de una votación entre listas.
«Más que cambiar, el plan es intensificar lo que se viene haciendo, y hacerlo cada vez mejor», declaró Páez Molina en una entrevista. Su desafío para los próximos cuatro años será profundizar el desarrollo institucional, el alto rendimiento y la infraestructura, con el objetivo de que «haya cada vez más chicos que jueguen mejor al rugby».
Páez Molina se formó en el Jockey Club Córdoba, donde pasó por todas las divisiones como jugador y entrenador, antes de dedicarse a la dirigencia. Fue presidente de la Unión Cordobesa de Rugby durante dos períodos y vicepresidente primero de la UAR desde 2022.
El nuevo presidente llega en un momento de fortaleza para el rugby argentino, con el buen desempeño de Los Pumas, el crecimiento del rugby seven y la consolidación de cuatro franquicias en el Súper Rugby Américas. Sin embargo, su misión prioritaria es que esta expansión permee en el rugby de clubes a lo largo del país.
Según datos de la UAR, Córdoba es la segunda unión con más jugadores fichados (5492 en 2025), por detrás de Buenos Aires, y registró un crecimiento cercano al 5% el año pasado. No obstante, Páez Molina señaló que algunas uniones están decreciendo en número de jugadores, un fenómeno que atribuye a factores como la baja natalidad, la variedad de ofertas deportivas y la gestión local.
«La clave es el plan estratégico y la unidad», afirmó el presidente, al destacar la experiencia de Córdoba, donde desde 2013 no ha habido elecciones con listas enfrentadas. «Lo que hay que replicar en el resto del rugby argentino es la unidad. El plan estratégico marca el norte», agregó.
Entre los objetivos de su gestión, Páez Molina mencionó la necesidad de acercar la UAR a las uniones provinciales y a los clubes, así como capacitar a los dirigentes locales para generar «productos atractivos» que capten a más jóvenes. En este sentido, destacó el programa de capacitación «Conecta Rugby» como una herramienta subutilizada.
