La agencia de servicios de salud de EE.UU. rectificó datos sobre beneficiarios de cuidado personal, reduciendo significativamente el alcance de las acusaciones iniciales contra el programa estatal.
La administración federal de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) reconoció esta semana un error en las cifras utilizadas para sustentar una investigación por fraude en el programa Medicaid de Nueva York. La corrección expone una diferencia de más de 4,5 millones de personas en los datos sobre servicios de cuidado personal y reduce el alcance de las acusaciones iniciales contra la gestión de la gobernadora Kathy Hochul.
La equivocación se originó en declaraciones realizadas en marzo pasado por el Dr. Mehmet Oz, administrador del CMS. En un video en redes sociales y en una carta dirigida a Hochul, donde anunció la investigación, Oz afirmó que el programa Medicaid de Nueva York había brindado el año pasado servicios de cuidado personal a unas cinco millones de personas, cifra que representaba casi tres cuartas partes de los 6,8 millones de beneficiarios del programa en el estado.
Sin embargo, el portavoz del CMS, Chris Krepich, indicó esta semana a la agencia AP que la cifra real es de aproximadamente 450 mil personas, lo que representa entre el 6% y el 7% del total de beneficiarios. Krepich explicó que la agencia identificó de forma incorrecta el método de codificación de facturación utilizado por el estado y que luego ajustó su análisis. «CMS se compromete a garantizar que sus análisis reflejen plenamente las prácticas de facturación específicas de cada estado», indicó.
A pesar de la corrección, la investigación federal continúa. El organismo señaló que el estado debe seguir cooperando. Cadence Acquaviva, oficial superior de información pública del Departamento de Salud de Nueva York, calificó las afirmaciones iniciales como «un intento deliberado de ocultar los hechos». Por su parte, la oficina de Hochul sostuvo que «la afirmación inicial del CMS era claramente falsa» y celebró que el organismo haya reconocido el error.
El analista Michael Kinnucan, del Instituto de Política Fiscal, consideró que la equivocación pudo haberse evitado y que «estas cifras podrían haberse aclarado con una llamada telefónica».
La investigación en Nueva York forma parte de una estrategia más amplia del gobierno federal, que impulsó medidas similares en al menos otros cuatro estados: California, Florida, Maine y Minnesota. Además, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para crear un grupo de trabajo antifraude en programas federales, liderado por el vicepresidente J.D. Vance. En ese marco, se suspendieron temporalmente US$243 millones en fondos de Medicaid para Minnesota, una decisión que derivó en una demanda del estado.
