El Presidente enfrenta críticas y disputas internas mientras su gabinete navega por una serie de desafíos políticos y judiciales.
El Presidente Javier Milei atraviesa un período de tensiones internas dentro de su gobierno. Según informaciones, el mandatario ha mostrado descontento con algunos de sus ministros y mantiene una visión crítica hacia sectores de la prensa, la Justicia y actores económicos, a los que considera parte de una oposición coordinada.
En el ámbito interno, se reportan desacuerdos con figuras clave. Al ministro de Economía, Luis Caputo, le habría molestado al Presidente el uso del término «justicia social» en una entrevista reciente. Asimismo, la ministra de Desarrollo Social, Sandra Pettovello, habría sido cuestionada por la exposición del gabinete en torno a los préstamos del Banco de la Nación Argentina (BNA).
La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra bajo escrutinio. Adorni enfrenta una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, luego de que una escribana declarara que debería cancelar en noviembre próximo hipotecas por un total de 270.000 dólares, un monto que supera los ahorros declarados públicamente por el funcionario.
Paralelamente, se especula con posibles recambios en la jefatura de Gabinete. Nombres como los del ex ministro de Defensa Luis Petri, el actual vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Diego Santilli, y los ministros Pablo Quirno y Federico Sturzenegger, han sido mencionados en ese contexto, aunque sin decisiones concretas.
La interna política también se refleja en la relación entre la hermana del Presidente, Karina Milei, y el asesor Santiago Caputo, la cual atraviesa un distanciamiento. Esta situación complicaría la coordinación política del gobierno.
El contexto se complejiza con las investigaciones judiciales por corrupción, que no se habrían frenado pese a cambios en la Corte Suprema, y con la percepción de un desgaste en la comunicación oficial en redes sociales.
