Un especialista en granos analizó el ciclo productivo actual, destacando el rol clave de la humedad del suelo para sostener los rendimientos de maíz y soja, aunque advierte sobre desafíos futuros y la competencia regional.
El consultor del mercado de granos, Germán Iturriza, analizó en una entrevista con Canal E que la campaña agrícola argentina presenta señales positivas en cultivos como el maíz y la soja, aunque enfrenta fuertes desafíos a futuro. Iturriza describió un ciclo productivo exigente: «Argentina está teniendo una campaña que fue atravesada por todo».
En ese sentido, detalló que el período «arrancó con dificultades para sembrar por exceso de precipitaciones» y luego se enfrentó a «un verano muy exigente en términos de temperatura y lluvias por debajo de lo normal». Sin embargo, el factor clave que permitió sostener los rendimientos fue la humedad en el suelo. «Hace muchos años que no estábamos acostumbrados a tener perfiles», explicó, y agregó que esto funciona como «un alimento silencioso».
Gracias a esa condición, Iturriza destacó que los cultivos lograron sostenerse: «Los cultivos, a pesar de que no llueva, pueden conectar con la humedad en el suelo y de esa manera logran tener rindes, por lo menos promedio, por encima de lo normal». En línea con las estimaciones recientes, consideró que los números proyectados son consistentes: «Es lógico tener estos números», en referencia a una producción de maíz cercana a las 67 millones de toneladas. No obstante, aclaró que aún falta validación en campo: «Son números que están en los papeles, pero que después, obviamente, hay que reconfirmarlos con las máquinas».
Sobre la soja, el entrevistado relativizó la pérdida de superficie: «No es preocupante para nada». Y subrayó la importancia estratégica del cultivo: «48 [millones de toneladas] es lo mínimo, lo mínimo que tendría que producir Argentina, teniendo en cuenta el polo de procesamiento que tiene». A su vez, resaltó que los resultados no fueron homogéneos: «El norte de la provincia de Buenos Aires no la pasó bien», mientras que otras zonas tuvieron «un campañón».
A nivel regional, volvió a marcar el peso de Brasil y advirtió que su avance es sostenido: «Tarde o temprano nos va a ir quitando presencia en lo que es aceites y lo que es harina».
