El entrenador Lionel Scaloni se refirió al rendimiento del equipo tras el partido con Mauritania y destacó la importancia del encuentro de este martes como prueba final antes de definir la lista para la Copa del Mundo.
La selección argentina de fútbol jugará este martes su último partido en el país antes de la Copa del Mundo. Será, además, la despedida de Lionel Messi del público local y una oportunidad para ver en cancha a un equipo que, tras el torneo, no volverá a ser exactamente el mismo. Sin embargo, el encuentro ante Zambia perdió parte del peso que podría haber tenido, con entradas no agotadas y sin la efervescencia de otras previas mundialistas.
Para el director técnico Lionel Scaloni, el amistoso sí tiene un valor importante. En conferencia de prensa, calificó lo ocurrido el viernes ante Mauritania como «un accidente que no se puede repetir» y advirtió que el duelo servirá para evaluar si fue solo una mala noche o existe un retroceso que obligue a tomar decisiones.
Tras el traspié futbolístico, Scaloni movió algunas piezas. Por un lado, liberó al plantel el domingo para que pasara tiempo con sus familias y recargara energías. Por otro, mantuvo una charla con el grupo para insistir en no relajarse, independientemente de la jerarquía del rival, recordando la experiencia del debut en Qatar 2022 ante Arabia Saudita.
El mensaje del entrenador es claro: está dispuesto a retocar el equipo si las respuestas no aparecen, sin que pese la trayectoria individual. Aunque mostró disconformidad con el rendimiento general, Scaloni aseguró darle «un voto de confianza al equipo» porque, en su mirada, la estructura sigue sólida. «Prefiero tomarlo como un partido malo», explicó, destacando que el equipo siempre mostró carácter incluso en malas performances.
Scaloni confirmó que ante Zambia pondrá en cancha a gran parte del equipo titular, con la intención de darles minutos y confianza. Jugadores como Nicolás Otamendi, al límite físico, disputarán desde el inicio en una noche especial, ya que al igual que Messi, será su último partido en Argentina antes del Mundial.
La autocrítica de algunos futbolistas tras el partido con Mauritania fue interpretada por el DT como una buena señal. «Espero que haya sido sólo ese partido y que el equipo vuelva a mostrar la cara que todos conocemos», afirmó. Emiliano Martínez fue uno de los más duros en sus palabras, lamentando el nivel mostrado y la falta de pruebas ante rivales de mayor jerarquía en la preparación.
